Ida e Volta - Entrevista a Elisa

ELISA NOYA FRAGA

Elisa emigró a Venezuela en el año 65. Tuvo que dejar atrás su vida en el campo para adaptarse al movimiento de una ciudad que se encontraba en pleno crecimiento. Venezuela se encontraba en un período de transición democrática tras la dictadura de Marcos Pérez, que terminó en 1958. Para 1965, la economía venezolana dependía fuertemente de los ingresos petroleros, que representaban la principal fuente de divisas y del presupuesto nacional. Había un impulso hacia la industrialización y la modernización de infraestructura, buscando mejorar la calidad de vida y reducir la pobreza, pero la distribución de la riqueza seguía siendo desigual.

¿Porqué decidiste emigrar?

La década de los 60 fue una época de fuerte emigración desde Galicia, en parte causada por la crisis agraria y la falta de oportunidades en el campo. Esta emigración tuvo un gran impacto demográfico y social, con una reducción significativa de la población rural. En 1965, España estaba bajo la dictadura franquista, que tenía una visión conservadora y centralista de la política y la economía. Las políticas agrarias favorecían la estabilidad social, pero no buscaban cambios profundos en la estructura agraria gallega, manteniendo las desigualdades tradicionales.

¿Cuales fueron las mayores diferencias culturales que encontraste?

Mientras que la dieta rural se basaba en productos de temporada, con poca influencia externa debido a la economía más cerrada y la emigración como salida social, en Venezuela existía una mezcla de ingredientes indígenas, africanos y españoles que definían la identidad culinaria.

¿Tuviste algún problema con el gallego durante vuestra estancia?

Idioma Gallego (1965): Aunque cooficial en Galicia no era reconocido oficialmente por el Estado franquista, y su uso estaba algo limitado en la educación y medios de comunicación. El gallego se hablaba mayormente en zonas rurales y entre la gente mayor, siendo un símbolo de identidad regional pero con menor prestigio social frente al español.

¿Notabas diferencias al hablar con personas autóctonas?

La emigración gallega hacia Venezuela era un fenómeno muy importante que ayudaba a aliviar las dificultades en Galicia y a impulsar la economía venezolana, creando una relación social, económica y cultural fuerte entre ambas regiones, lo que nos hace comprender esta actitud abierta y predispuesta de los nativos venezolanos.

CHOQUES CULTURALAES

Aunque inicialmente chocaba el cambio cultural, la convivencia cotidiana hacía que poco a poco se fueran adoptando costumbres venezolanas, especialmente en la alimentación, el lenguaje y las relaciones sociales. Esto podía provocar sentimientos de nostalgia y dificultades para sentirse completamente parte del nuevo país

¿Hubo algo en especial que te sorprendiera de la cultura venezolana?

La Navidad era (y es) una celebración muy familiar, donde se reunían padres, hijos, abuelos y demás parientes para compartir comidas, regalos y momentos especiales.

¿Cómo te ha influenciado Venezuela a la hora de expresarte y volver?

La experiencia venezolana influyó en sus costumbres y expectativas, y a menudo traían ideas, modos de vida y productos diferentes, los cuales podían ser vistos como novedosos o incluso extraños en la Galicia rural del retorno.

¿Donde notaste el cambio a la hora de las relaciones interpersonales?

En Venezuela, la vida urbana y la influencia cultural caribeña daban lugar a estilos de vida más abiertos, más rápidos y con costumbres diferentes en la alimentación, música y fiestas.

¿Las rutinas y los horarios eran diferentes?

La vida urbana era activa: los hombres trabajaban en oficinas, comercios o industrias, mientras que muchas mujeres comenzaban a incorporarse al mundo laboral, aunque la mayoría seguía ocupándose del hogar. La jornada comenzaba temprano, y las familias compartían el almuerzo como momento central del día. Los niños asistían a escuelas públicas o privadas en turnos de mañana o tarde, y la educación se valoraba como clave para el progreso.

¿Como era el trabajo en esa época?

En 1965, el trabajo en Venezuela era muy variado y reflejaba una economía en crecimiento gracias al petróleo. Muchos venezolanos y emigrantes gallegos trabajaban en la industria petrolera, la construcción y el comercio, con oportunidades en refinerías, obras públicas y negocios propios como panaderías o bodegas. En las ciudades, también crecían los empleos en oficinas, educación y administración pública, mientras que en el campo seguía habiendo actividad agrícola, aunque con menos peso económico.

¿Como eran tus compañeros venezolanos y gallegos?

Los gallegos venían de una cultura rural y tradicional, más conservadora y con costumbres distintas en cuanto a relaciones familiares, horarios y formas de sociabilizar.

¿El choque de culturas te provocó alguna desaveniencia?

¿Cómo era tu vida en Venezuela?

¿Cómo era el clima allá?

COMUNIDAD GALLEGA

Los emigrantes formaban agrupaciones culturales y sociales, como centros gallegos y clubes de emigrantes, que eran espacios para reunirse, celebrar tradiciones, hablar gallego y apoyarse mutuamente. Estas asociaciones organizaban fiestas, eventos religiosos, culturales y sociales que ayudaban a mantener viva la identidad y a crear redes de apoyo.

¿Que era lo que más echabas de menos estando emigrada?

La emigración afectaba la estructura familiar, pues generalmente los adultos jóvenes —muchos hombres— eran quienes emigraban, dejando atrás a mujeres, niños y ancianos. Esto generaba hogares con ausencia prolongada de uno o varios miembros. La emigración generaba sentimientos encontrados: esperanza por un futuro mejor gracias a las remesas y sacrificios, pero también tristeza y aislamiento por la distancia y la separación familiar.

¿Porqué decidiste volver?

No todos los emigrantes gallegos regresaban, pero muchos lo hacían después de años de trabajo en Venezuela, principalmente para reunirse con su familia, comprar tierras o casas, o jubilarse. Algunos regresaban debido a cambios en sus circunstancias personales, problemas de adaptación, o el deseo de volver a sus raíces y estilo de vida. La llegada de Hugo Chávez al poder en Venezuela en 1999 marcó un cambio profundo en la política y la economía del país, y tuvo un impacto importante en la emigración, tanto en la salida de venezolanos como en la vida de los inmigrantes ya establecidos, incluidos muchos gallegos y sus descendientes.

¿Cuáles son tus mejores recurdos de la emigración?

¿Qué consejo le darías a una persona que quiere emigrar?