ZADQUIEL CHÁVEZ
Ante la mala situación de su país, Zadquiel se vio obligado a emigrar. Gracias a tener familia asentada en Galicia previamente, la decisión fue fácil. Tras una llamada de 15 minutos preparó su maleta con sus cosas más necesarias y emprendió el viaje. Como él mismo afirma llegó aquí con sus sueños y aspiraciones por delante.
¿Qué diferencias ves en el mundo del deporte entre ambas culturas?
En Venezuela el deporte se vive con gran pasión y es una parte esencial de la vida cotidiana. Siendo el béisbol el deporte más popular, seguido por el fútbol, el baloncesto y el boxeo. La afición suele ser intensa, expresiva y muy emocional. El público asiste a los eventos deportivos con entusiasmo, ruidoso y festivo, y los deportistas son vistos como figuras admiradas, o incluso héroes, especialmente en contextos donde el deporte representa una vía de superación o escape de las dificultades sociales.
En Galicia, aunque también se vive el deporte con interés, el enfoque es generalmente más moderado y reflexivo, siendo el fútbol es el deporte rey. El público suele ser más crítico, reservado y exigente. También hay una fuerte tradición de deportes autóctonos y rurales como la billarda o la lucha gallega, así como una creciente participación en actividades como el senderismo el ciclismo o el atletismo, más ligadas al bienestar personal que al espectáculo masivo.
¿Encontraste muchas diferencias culturales a tu llegada aquí?
Las diferencias culturales entre Galicia y Venezuela son amplias y reflejan tanto su historia como su contexto geográfico. Galicia, como región del noroeste de España, tiene una cultura marcada por la tradición rural, la religiosidad, el apego a la tierra y un carácter más reservado e introspectivo. El gallego valora la discreción, la formalidad y la estabilidad, con una fuerte presencia de costumbres locales, festividades tradicionales y una identidad ligada a su lengua y paisaje.
En cambio, Venezuela es un país caribeño, tropical y diverso, con una cultura mucho más abierta, expresiva y festiva, fruto de la mezcla entre raíces indígenas, africanas y europeas. El venezolano es generalmente sociable, espontáneo, optimista y muy dado al contacto cercano. Mientras Galicia ha conservado muchos elementos tradicionales y tiene un ritmo de vida más pausado, Venezuela refleja un dinamismo cultural intenso, con gran presencia de la música, el baile, la improvisación y la adaptabilidad frente a los cambios sociales.
¿Has notado diferencias en el habla y la forma de expresarse?
Las diferencias lingüísticas entre gallegos y venezolanos no solo se dan por el acento, sino también por el uso de lenguas y expresiones propias. Mientras en Galicia se hablan tanto el castellano como el gallego —que es una lengua cooficial con raíces latinas propias y gran presencia en la vida cotidiana, especialmente en zonas rurales—, en Venezuela se habla exclusivamente castellano, aunque con un acento caribeño muy marcado y lleno de modismos locales como pana, chévere, arrecho o bochinche, que forman parte del habla coloquial diaria.
El castellano gallego tiende a ser más pausado, formal y con influencia del gallego en la construcción de frases, mientras que el venezolano es más rápido, expresivo y creativo en su vocabulario. Además, en Galicia existe una mayor conciencia lingüística debido a la política de normalización del gallego, mientras que en Venezuela el lenguaje es más homogéneo y su uso refleja el carácter directo y espontáneo de la cultura venezolana.